Apostamos con entusiasmo a la hora de sacar adelante tanto NANIANO como QTUMA porque creemos firmemente que son dos proyectos que van a aportar muchas y buenas cosas al mundo audiovisual, a sus clientes y público.
NANIANO aboga por productos de calidad, basándose en buenas ideas, sean con grandes o pequeños presupuestos. ¡El ingenio no tiene por qué salir caro!
Por ello, siendo gente con experiencia y muchas ideas, hemos decidido arrancar con QTUMA; un primer proyecto a la altura de lo que queremos conseguir: no pasar desapercibidos…
NANIANO somos:
Josu Ubiria Gazpio (San Sebastián, 1.982)
Después de completar sus estudios de Realización, se especializó en Dirección de Fotografía en la Escuela de Artes Visuales de Madrid. Nada más llegar comenzó su carrera profesional trabajando como eléctrico. Durante estos 8 años en Madrid ha trabajado en todos y cada uno de los puestos de cámara e iluminación en el mundo de la ficción; en películas como “En ninguna parte” (M.A. Carcano), “Bosque de Sombras” (Koldo Serra) o “¿Y tú quién eres?” (Antonio Mercero); los últimos 4 operando la cámara en series de éxito como “El Internado” o “Hermanos & Detectives” intercaladas con numerosos spots publicitarios y varios videoclips. Comenzó en la parte creativa ya desde la idea en este proyecto.
Desde 2.004 ha sido monitor de cámara e iluminación en la escuela de cine para niños Orson the Kid, habiendo rodado los tres primeros largometrajes en la historia hechos íntegramente por niños. La última de ellas “This is me” (2009), estrenada en la sede de la ONU en Ginebra; el día del 50º aniversario de los derechos humanos de los menores.
Iñaki Iriarte Valentín (San Sebastián, 1.978)
Es un hombre de principios, más que de finales. De hecho, rara vez termina lo que empieza, siguiendo el dogma inamovible “me voy antes de que me echen”. Desde pequeño ha buscado su vocación, y la ha encontrado. Vaya si la ha encontrado. Unas diecisiete veces.
Estudió Psicología, hasta que lo dejó en el último curso a falta de unas pocas asignaturas. Ejerció de actor amateur, hasta que lo dejó por razones obvias. Estudió Realización, e incomprensiblemente terminó. Abandonó el trabajo de camarero para zambullirse en el mundo de la televisión, que también abandonó. Vamos, que dejó un trabajo que le daba de comer por otro que le hacía beber.
Viendo que iba de mal en peor, se dedicó a la iluminación en artes escénicas, un nombre muy rimbombante para un lucero teatrero, un trabajo que a duras penas da de comer, y en el que rara vez se trabaja sin beber, que lo sumergió en una espiral de decadencia autodestructiva. Llegó al extremo de grabarse los programas de la teletienda para verlos al día siguiente.
Ahora, siguiendo la única constante de su vida, abandona su trabajo de lucero para adentrarse en otra nueva aventura: le ha dado por ser monologuista.
A ver cuánto le dura.
Borja Galdos Lago (Rentería, 1.981)
Después de acabar el bachillerato y tras una incursión de 4 años en la facultad de informática, empezó a estudiar animación en una escuela de San Sebastián especializada en efectos especiales. Después de dos años de estudio y sin grandes expectativas en el sector, decidió especializarse en animación de personajes. Tomó la decisión de estudiar en Animation Mentor, una escuela online donde todos sus profesores eran animadores de los grandes estudios como Pixar, ILM, Dreamworks, Sony…
Pero tenía un minúsculo problema….no sabía hablar ingles. Viendo esto, y sin dinero para apuntarse a una academia decidió mudarse a Inglaterra y buscarse la vida para aprender inglés mientras trabajaba. Empezó vendiendo helados en el ZOO de Bristol, pasó por camarero, vendedor de bocatas… y diferentes trabajos en los que cogió confianza con el idioma. A los 6 meses fué admitido en la escuela. Una vez hechos los primeros 2 semestres, la vida le llevó a Australia. Vivió en Sydney durante un año, estudiando y trabajando en una cafetería de ilegal (sin permiso de trabajo). Cuando volvió, un amigo que trabajaba en el medio le llevó a su primera película como meritorio de producción; increíblemente le gustó y siguió trabajando en diferentes largometrajes como Sukalde Kontuak, Dragoi Heiztaria, Zigortzaileak y Mugaldekoak además de en publicidad.
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